* Y recibe la medalla María del Carmen Millán Acevedo
* El sacerdote fue reconocido por su legado espiritual, cultural y social
* La celebración incluyó una misa de acción de gracias, un homenaje oficial y un programa artístico en su honor.
Teziutlán, Pue.- En un emotivo reconocimiento a cinco décadas de ministerio sacerdotal y a una vida dedicada al servicio de la comunidad, el presbítero Arturo Jiménez Gasca fue distinguido este jueves con la Medalla María del Carmen Millán Acevedo, la máxima presea que otorga el Gobierno Municipal de Teziutlán a ciudadanos cuya trayectoria ha dejado una huella en la historia de la ciudad.
La jornada conmemorativa comenzó con una solemne misa de acción de gracias celebrada en la Santa Iglesia Catedral, presidida por Monseñor José Trinidad Zapata Ortiz, obispo de la Diócesis de Papantla, quien destacó la entrega pastoral del sacerdote y su invaluable aportación a la Iglesia y a la sociedad.
Posteriormente, autoridades municipales, representantes de la Diócesis, familiares, amigos y ciudadanos se reunieron en la Casa de Cultura para rendir homenaje al presbítero, quien además de su labor religiosa ha sobresalido como músico, compositor, promotor cultural y formador de generaciones de teziutecos.
Durante la ceremonia, la presidenta municipal, Karla Victoria Martínez Gallegos, entregó la Medalla María del Carmen Millán Acevedo acompañada por Josefina García Acevedo, impulsora de la propuesta para reconocer al sacerdote, y por Elías Rumilla Cáliz, presidente honorario del Sistema DIF.
En su mensaje, la alcaldesa afirmó que el padre Arturo Jiménez Gasca representa parte de la identidad de Teziutlán, al señalar que su legado trasciende la fe para convertirse también en patrimonio cultural de la ciudad.
Resaltó que a lo largo de su ministerio ha servido como sacerdote, músico, promotor cultural, deportista y formador, además de ser autor de composiciones dedicadas a Teziutlán y otros sitios emblemáticos, algunas de ellas interpretadas incluso durante la visita de San Juan Pablo II a México.
Asimismo, recordó que fue fundador de la agrupación Voces y Guitarras de Teziutlán, del coro Santa Cecilia y del Instituto de Estudios Tecnológicos para Laicos, espacios que han fortalecido la vida espiritual y cultural de la región.
“Las ciudades se construyen con obras, pero las comunidades se construyen con amor y con personas”, expresó la edil al reconocer que el homenajeado ha dedicado su vida a servir desde el ejemplo, la perseverancia y el compromiso con los demás.
Visiblemente emocionado, el presbítero Arturo Jiménez Gasca agradeció el reconocimiento con un breve pero profundo mensaje, en el que aseguró sentirse plenamente agradecido con Dios. “Solamente hice lo que tenía que hacer. Dios así lo quiso. Me siento muy agradecido con Dios”, expresó.
Comparó su vida con un viaje en ferrocarril, señalando que considera encontrarse en la “penúltima estación”, dispuesto a seguir sirviendo donde Dios y su obispo lo dispongan.
“Los años que me dé de vida aquí estaré para servir donde Él quiera que yo esté…Cuando Él me quiera recoger, yo estoy listo”, manifestó entre aplausos.
Por su parte, Josefina García Acevedo recordó que el sacerdote ha acompañado a innumerables familias en momentos difíciles, ofreciendo siempre una palabra de aliento y orientación.
Agradeció también a la presidenta municipal por respaldar de inmediato la propuesta de otorgarle la máxima distinción del municipio al considerar que el padre Arturo es un teziuteco por adopción cuya trayectoria es ampliamente merecedora del reconocimiento.
Al concluir el homenaje, Monseñor José Trinidad Zapata Ortiz agradeció la iniciativa del Gobierno Municipal y del Cabildo para reconocer públicamente al sacerdote, a quien calificó como parte del patrimonio de Teziutlán.
“Es importante reconocer lo que Dios ha hecho en nosotros a través de personas como el padre Arturo”, expresó el obispo.
Tras la ceremonia protocolaria se llevó a cabo un programa social en honor del sacerdote, donde su hermana compartió un emotivo mensaje sobre su vida y vocación, mientras que la agrupación Voces y Guitarras de Teziutlán, fundada por el propio homenajeado, ofreció una presentación musical para celebrar su legado artístico.
Actualmente, además de desempeñar su ministerio en la parroquia de Arroyo Hondo, el padre Arturo Jiménez Gasca continúa dirigiendo el coro Santa Cecilia, manteniendo viva una trayectoria en la que la fe, la música y el servicio comunitario han caminado de la mano durante medio siglo.






























