* Entre la indiferencia de instituciones de salud y el apoyo de amigos para poder salir adelante en su tratamiento
Teziutlán, Pue.- La lucha de una madre por salvar a su hijo de una enfermedad rara quedó marcada no solo por el dolor y la incertidumbre, sino también por la indiferencia que, asegura, enfrentó en una institución pública de salud. Dalila Pérez Hernández, originaria de San Juan Acateno, relató el difícil camino que ha vivido junto a su hijo Eric Anthony Hernández Pérez, de 16 años, diagnosticado recientemente con el síndrome de Wilkie, una enfermedad poco común que hoy mantiene en riesgo su salud.
Entre lágrimas y con la voz entrecortada, Dalila explicó que durante años su hijo presentó síntomas que fueron confundidos con otros padecimientos. Desde pequeño sufrió estreñimiento, pérdida de peso y constantes dolores abdominales que médicos atribuyeron a colitis nerviosa y otras enfermedades derivadas de su condición asmática.
“Nos daban medicamentos, pero nada le funcionaba. Él seguía con dolor y cada vez bajaba más de peso”, recordó.
La situación se agravó en los últimos meses. Eric comenzó a presentar vómitos constantes, dolor intenso y una rápida pérdida de peso. De acuerdo con su madre, pasó de pesar más de 53 kilos en diciembre a apenas 43.5 kilos la semana pasada.
Tras múltiples ingresos hospitalarios y diagnósticos erróneos, finalmente encontraron a un especialista en la Ciudad de México que puede tratar el síndrome de Wilkie, una enfermedad rara que provoca una obstrucción intestinal severa y que, en casos avanzados, requiere cirugía.
Sin embargo, el camino hacia la atención especializada también ha estado acompañado de episodios que la familia califica como dolorosos e indignantes.
Dalila denunció que el pasado jueves acudieron al Hospital General de Teziutlán buscando únicamente mantener hidratado a su hijo mientras llegaba la fecha de su consulta médica en la capital del país. Asegura que, pese al evidente deterioro físico del adolescente, no fue recibido.
“Nos dijeron que solo lo podían atender si no era derechohabiente o si se estuviera muriendo. Mi hijo estaba doblado del dolor y aun así nos dijeron: ‘yo no lo veo que se venga muriendo’”, narró.
La madre explicó que Eric ya presentaba un cuadro severo de deshidratación, pues no podía retener alimentos ni líquidos. Ante la negativa, decidió trasladarlo a otro hospital, donde fue ingresado de inmediato.
Horas después, estudios médicos revelaron que el joven estaba cerca de sufrir afectaciones renales debido a la deshidratación extrema.
“Si yo me hubiera esperado más tiempo, ahorita la historia sería diferente. Ya tendría afectados los riñones”, expresó.
Dalila recordó una de las escenas más difíciles que ha vivido como madre: observar a su hijo retorcerse de dolor mientras pedía algo que pudiera aliviarlo.
“Me decía: ‘¿cuándo me van a poner algo que sí me quite el dolor?’”, contó.
Hoy, mientras la familia se prepara para viajar a la Ciudad de México e iniciar un tratamiento especializado, el principal obstáculo es el económico. Estudios, valoraciones y posibles procedimientos representan gastos elevados que la familia no puede solventar sola.
Por ello, amigos, compañeros de escuela, maestros y ciudadanos han comenzado a organizar actividades para recaudar fondos, entre ellas rifas y una clase masiva de zumba programada para este sábado.
Eric Anthony Hernández Pérez cursa el segundo semestre en el Conalep, en la carrera de Ciencia de Datos e Inteligencia Artificial. Su madre asegura que el apoyo de la ciudadanía ha sido una muestra del cariño que muchas personas le tienen al joven.
“No importa la cantidad, sino el apoyo que nos están dando”, afirmó.
Finalmente mencionó que si alguien está interesado en apoyar a su hijo, puede hacerlo por medio de la clabe interbancaria 012 180 015619427977 de BBVA Bancomer; la cuenta está a nombre de Dalila Pérez Hernández.
















