* Historiador y escritor egresado del CEPMAC, presento su último libro en el marco de los festejos del 73 aniversario de la Fundación del Centro Escolar Presidente Manuel Avila Camacho.
Teziutlán, Pue.- El pasado sábado 31 de enero a las 12:00 del día se llevó a cabo la presentación del libro “En el principio todo era Niebla”, escrito por Ricardo Moreno Botello. EL Doctor en Historia que fue Vice Rector de Docencia de la BUAP, nos comparte un poco de sus anécdotas vividas en la bella ciudad de Teziutlán, Puebla.
Su formación de Teziuteco, sus experiencias y aprendizajes en la Perla de la Sierra, con, el centro de este brillante relato, que recorre desde el anecdotario hasta las evidencias de la nobleza de nuestro ser serrano.
En esta presentación tuvimos el placer de escuchar a varios de sus ex-compañeros los cuales relatan historias construidas en la década de los sesentas en el Centro Escolar Presidente Manuel Ávila Camacho y en un Teziutlán, romántico, plasmado de raíces, amistades y colaboración, propias de un pueblo, al que desde siempre ha distinguido un humanismo integrado en el silencio de la niebla y en el ritmo del chipi-chipi. Moreno Botello, aclara que este libro no es una obra con pretensiones literarias sino que es escrita “desde el recuerdo” y todo gracias a aquel reencuentro obtenido con sus compañeros en el margen del 50 aniversario de lo que fue su casa de estudios.
Por eso es que Moreno Botello afirmó que las vagancias escritas en su obra son solo el recuerdo de esas aventuras que desde la la juventud, sellaron un identidad generacional de afectos muy consolidados, por lo cual, enfatizó, hay que saber que es posible poder recuperar los mejores momentos que nos acreditaron la personalidad teziuteca, cuando se recuerda, o se escribe, pues se vuelven a vivir esos bellos momentos que no se repiten, pero que en retornar de la evocación, parecen recientes,.
En esta crónica Botello describe todo lo sucedido en “la perla de la sierra” desde su llegada en el año de 1962 siendo referido por el mismo como un “niño culto” por su gran formación musical. Hijo del recordado maestro de ese mismo Centro Escolar, Ricardo Moreno Melgoza, michoacano y de una mujer admirable Potosina de origen, a la cual no le fue ni difícil ni cansado, convertirse en teziuteca y de la cual recuerda, en el mismo libro, evidencias de ese ser nuevo que definió a toda la familia, en las recetas de comida estrictamente teziuteca, de la cual incluye un excelente recetario. Emocionado recordó esos éxodos a los bosques de manzana, peras y moras, que en paralelo a los tecorrales, siguió para ciruelear o llegar a los manantiales, de ese eterno complice en Chignautla a donde más que de una vez que se fueron de pinta con sus compañeros de salón.
La presentación de este importante libro, fue, según lo dijeron los asistentes un verdadero viaje al pasado, que, con esta obras, siguen viviendo.




















