* Durante la Feria de Teziutlán busca recaudar fondos para rehabilitar este templo y las capillas de La Garita, Vista Hermosa, Sección 23 y Loma Bonita
Teziutlán, Pue.- Con más de 25 años de historia aproximadamente, el tradicional restaurante de la Parroquia de San Rafael Arcángel vuelve a abrir sus puertas durante la Feria de Teziutlán con un objetivo claro, el recaudar recursos para la conservación y restauración de los templos que conforman la comunidad parroquial.
El rector de la Parroquia de San Rafael Arcángel, Pbro. Héctor Manuel Lavalle Zorrilla, explicó que esta iniciativa nació cuando el restaurante se instalaba en el recinto ferial y, con el paso de los años, se convirtió en una tradición dentro de la parroquia gracias al trabajo de los sacerdotes que le dieron continuidad. Destacó que lo recaudado beneficia no solo al templo principal, sino también a las capillas de La Garita, Vista Hermosa, Sección 23 y Loma Bonita.
Señaló que actualmente los recursos permitirán concluir la colocación de marcos de cantera en las puertas del presbiterio en la parroquia de San Rafael Arcángel y continuar con la restauración de la capilla de Nuestra Señora de San Juan de los Lagos, en la comunidad de Vista Hermosa, donde las celebraciones eucarísticas se realizan temporalmente en el patio de una vivienda particular mientras avanzan los trabajos de rehabilitación.
Asimismo, Lavalle Zoririlla informó que únicamente la obra de cantera representa un adeudo de aproximadamente 65 mil pesos, inversión que permitirá sustituir antiguos marcos de madera por elementos de cantera que armonicen con la arquitectura del templo y garanticen una mayor durabilidad.
Asimismo, reconoció la generosidad de la población, pues aseguró que la respuesta de los feligreses ha sido constante y que el restaurante representa la principal fuente de ingresos para realizar obras de infraestructura, debido a que los recursos ordinarios de la parroquia se destinan al mantenimiento cotidiano.
Finalmente, el Pbro. Héctor Manuel Lavalle Zorrilla invitó a la ciudadanía a visitar el restaurante parroquial durante la Feria de Teziutlán, disfrutar de los alimentos preparados por voluntarios y, al mismo tiempo, contribuir a la conservación del patrimonio religioso que forma parte de la historia y la identidad de la comunidad.



















