* Miles de creyentes acompañaron a la generala en su procesión a su salida de la Santa Iglesia Catedral
Teziutlán, Pue.- Entre muestras de fe, oración y fervor religioso, cientos de fieles acompañaron el regreso de la imagen de la Virgen del Carmen a su Santuario, tras permanecer varios días en la Santa Iglesia Catedral como parte de las festividades patronales en su honor.
El rector del Santuario de la Virgen del Carmen, Pbro. Alfonso García Álvarez, destacó que la procesión reflejó una vez más la profunda devoción que los habitantes de Teziutlán y de distintos municipios de la región mantienen hacia la patrona de la Diócesis de Papantla.
“Me sorprendió mucho la espiritualidad mariana que la gente tiene; ver ese fervor, esa entrega y ese amor a la Santísima Virgen María también fortalece mi crecimiento espiritual”, expresó el sacerdote al compartir la experiencia que vivió durante su primer año acompañando estas peregrinaciones como rector del santuario.
Señaló que el recorrido estuvo marcado por la participación de familias enteras que, a lo largo del trayecto, recibieron a la imagen con altares, flores, oraciones y diversas expresiones de fe, acompañándola en su retorno al santuario.
El presbítero explicó que las fiestas solemnes en honor a la Virgen del Carmen transcurrieron con una importante asistencia durante el novenario, al que acudieron diariamente peregrinaciones de parroquias de Teziutlán y de diversos municipios de la Diócesis, además de la tradicional peregrinación del presbiterio diocesano.
García Álvarez comentó que este fue su primer año participando en estas procesiones como rector del santuario y reconoció que vivir esta tradición superó sus expectativas al constatar la devoción con la que los fieles esperaban el paso de la Virgen frente a sus hogares.
Finalmente, exhortó a los creyentes a fortalecer su vida de fe siguiendo el ejemplo de María y recordó el mensaje compartido durante la homilía: “La Virgen nos sigue diciendo: Hagan lo que él les diga, invitándonos a vivir como verdaderos hijos de Dios y a amar a Jesucristo como ella lo amó”, concluyó.






























