* ¿Dónde quedó el dinero? Saúl Márquez arrastra a la quiebra a tres kínders, pisotea el legado de sus padres maestros.
Teteles de Ávila Castillo, Pue.- En una tierra conformada y levantada por el sudor de maestros, el edil ha decidido escribir la página más negra de la historia local: convertirse en el único presidente de la región que no ha invertido un solo peso partido por la mitad en infraestructura escolar durante más de dos años de un gobierno fantasma.
La frialdad de las cifras causa escalofríos. El Ayuntamiento recibe la brutal cantidad de casi 16 millones de pesos anuales del Ramo 33.
Tras dos años en la silla, hablamos de más de 32 millones de pesos, ¡y ni una sola aula, techumbre o baño escolar ha sido construido con recursos propios! Lo que la ciudadanía califica como una “puñalada por la espalda” es que Márquez Viveros es hijo de maestros. El alcalde prefirió morder la mano que le dio educación antes que usar el presupuesto público para salvar las escuelas donde se forman las nuevas generaciones.
Mientras el Secretario de Educación desfila en visitas inútiles por el municipio, la realidad golpea con saña a los más vulnerables. Por la total ausencia de estrategias y el abandono municipal, tres jardines de niños se encuentran bajo una sentencia de muerte inminente por baja matrícula:
- “Niños Héroes” en Texcalaco
- “Rafael Ortega” en Zitalapa
- El Preescolares de Huixta
Al alcalde parece no importarle estas instituciones desaparezcan del mapa. Esta negligencia criminal contrasta con el “baño de pureza” y la humillación que Tételes sufrió frente a sus vecinos: mientras los ediles de Yaonahuac y Tlatlauquitepec demostraron pantalones y capacidad de gestión logrando que sus universidades se inauguren este mismo año, la pomposa “Universidad de Tételes” que Saúl Márquez prometió en campaña quedó reducida a una vil y sucia mentira para cazar votos.
La indignación de los padres de familia ha tocado niveles peligrosos. Denuncian que el munícipe no aporta un solo bloque de cemento, pero es el primero en exigir el uso de los planteles para armar sus teatros políticos. El colmo del descaro ocurre en cada evento cívico o festivo, donde el alcalde pide a los niños a participar, forzando a los padres a gastar más de 300 pesos en vestuarios que muchas veces no tienen. ¿Y todo para qué? Para que el edil presuma la entrega de libros de texto o presuma tallercitos baratos de manualidades que en realidad son programas directos del Gobernador Alejandro Armenta Mier. ¡Saluda con sombrero ajeno mientras deja colgados a los alumnos de la Telesecundaria de Coacalco con la techumbre prometida!
Márquez Viveros presumía con soberbia haber ganado con 1,600 votos sin perder una sola casilla. Hoy, esos votos se le han volteado. La desesperación en el palacio municipal es tal que el propio padre del alcalde ahora camina casa por casa, para pedir el apoyo a la reelección de su hijo. Sin embargo, los vecinos ya lo esperan en las puertas con una sola pregunta que exige respuesta inmediata: ¿Por qué traicionaron a la educación de Tételes?
En los próximos días se destapará la cloaca completa cuando se exhiba el Plan Municipal de Desarrollo, desnudando por completo las promesas que este gobierno prometió y que el tiempo ya no le permitirá cumplir. ¡La cuenta regresiva ha comenzado!
















